Manual para realizar el trabajo final




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"Sea el Señor bendito por los siglos, que no se desprecia de 
tomar por instrumento de tan gloriosa cosa a una cosa tan
baja, y hablar, siendo Dios, por una lengua de carne, y 
levantar al hombre a que sea órgano de la divina voz
y  oráculo  del  Espíritu  Santo".

San Juan de Ávila 


Objetivo

El Objetivo del Curso es: “Proporcionar elementos para favorecer el desarrollo de habilidades y conceptos útiles para realizar una comunicación genuina de la fe”. 

   
Introducción

Durante este curso, los participantes construirán una propuesta educativa para un tema concreto, aplicando lo aprendido en cada uno de los módulos. 

La elaboración de materiales escritos es una actividad muy trascendente en la formación, debido al manejo de la información para estructurarlo, ya que la mejor manera de aprender es enseñando, sobre todo si las actividades que se elaboran con el fin de enseñar, son de calidad. Su trascendencia se incrementa si otras personas los pueden utilizar para formar a sus estudiantes. Por ello ha de realizarse con gran responsabilidad; a conciencia; pensando en el crecimiento religioso y en la virtud propia y de los destinatarios. Si este material se elabora apegado a la Doctrina de la Iglesia Católica, aportará un elemento que puede favorecer la construcción del Reino de Dios.

Este cuadernillo de trabajo contiene una serie de lecturas, actividades de aprendizaje y criterios de evaluación para la elaboración de cada una de las fases de dicho trabajo.


Bibliografía recomendada

Fraternidad Sacerdotal “San Juan de Ávila” (1997), Despertar, Ediciones Estel Forja, España.
Fraternidad Sacerdotal “San Juan de Ávila” (1998), Hace falta un cristiano, Ediciones Estel Forja, España.
Jordán, J.A. y Santolaria, F. (1995), La educación moral hoy. Cuestiones y perspectivas, EUB, Barcelona.
Landeau, R. (2005). Manual de investigación. Trabajos de grado. Caracas, Venezuela: Ediciones Torán C.A.
Parcerisa, A. (2001) Materiales curriculares. Graò. España. Pp.19-21.
Tóth, T. ( 2004), El joven de carácter, Grupo Editorial Éxodo, México.
Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación “Trabajos de investigación; presentación, estructura, normas y citas bibliográficas”, basadas en la normativa técnica internacional de la INTERNATIONAL ORGANIZATION FOR STANDARDIZATION (ISO).

Páginas de Internet:

EVALUACIÓN DEL TRABAJO FINAL[1]


 


Criterios de evaluación

I.    Presentación






II.   Estructura







III. Contenido



I.1 Encuadernado
I.2 Procesado en computadora
I.3 Con ortografía correcta
I.4 Con la citación correcta de las referencias de las consultas realizadas
1.5 Se elaborarán 2 ejemplares

II.1 Carátula
II.2 Índice
II.3 Objetivos generales y específicos
II.4 Introducción
II.5 Desarrollo de los capítulos
II.6 Actividades de aprendizaje
II.7 Conclusiones

III.1 Uso de referencias de la Sagrada Escritura y la Tradición
III.2 Uso de referencias del Catecismo de la Iglesia Católica
III.3 Uso de bibliografía apegada al Magisterio de la Iglesia.

  
¿Qué es un material curricular? [2]

Según Gimeno (1991), un material curricular es cualquier instrumento que pueda servir como recurso para el aprendizaje o el desarrollo de alguna función de la enseñanza. Así, se  entiende por materiales curriculares como todos aquellos instrumentos y medios que proveen al educador de pautas y criterios para la toma de decisiones tanto en la planificación como en la intervención directa  del proceso de enseñanza-aprendizaje. No cabe duda que la elección y utilización de los materiales de enseñanza representan decisiones básicas para lograr la coherencia de la actuación docente. Los materiales curriculares, medios didácticos, son herramientas que, en manos del docente se convierten en mediadores del aprendizaje del alumnado. Utilizados sistemáticamente y con criterios prefijados, facilitan además la tarea del profesor, tanto en lo que se refiere a la planificación.
Santos Guerra (1991) diferencia entre los materiales curriculares -por su función- didácticos, es decir con una finalidad expresa, y el conjunto de medios, recursos, auxiliares, que pueden, en un momento determinado, ser curriculares (los llamados medios audiovisuales y los hoy denominadas nuevas tecnologías no tienen en sí una inexorable capacidad didáctica).

Los materiales en el Proyecto Curricular 
Los materiales representan uno de los componentes fundamentales del currículum y sólo tienen sentido cuando están plenamente integrados en  un proyecto curricular, tanto en su fase de diseño, como en la interactiva, o  en la evaluación.
La función básica del Proyecto Curricular es garantizar la adecuada progresión y coherencia en la enseñanza y aprendizaje. Para ello es necesaria la definición de unos criterios básicos que orienten la adecuación de los objetivos y la secuenciación de los contenidos, de acuerdo con las características específicas de los alumnos. Igualmente es importante que los criterios de agrupación y tratamiento de los contenidos, los enfoques metodológicos, los criterios de organización del espacio y del tiempo, de selección de materiales de enseñanza y evaluación tengan coherencia, que favorezcan al máximo los procesos de aprendizaje de los alumnos. De este modo, llegamos a la configuración de Programaciones de actividades, ordenadas y secuenciadas. Esta tarea exige dos pasos fundamentales: distribuir los contenidos de aprendizaje en el ciclo y planificar y temporalizar las actividades de aprendizaje en el ciclo. Ello facilita la selección de actividades y tareas, significativas y coherentes, posibilitando una intervención de los profesores, reflexiva y dotada de los recursos necesarios. Las actividades acostumbran a estructurarse en Unidades Didácticas, unidades de trabajo relativas a un proceso de enseñanza-aprendizaje articulado y completo. Por tanto, en las mismas, deben precisarse los contenidos, objetivos, actividades de enseñanza-aprendizaje y las actividades para la evaluación. En esta elaboración es importante contemplar los diferentes niveles del grupo clase y desarrollar en función de ellos las necesarias adaptaciones curriculares. Los materiales curriculares han de configurarse como soporte o ayuda. 

Materiales para aprender 
Los materiales curriculares, para convertirse en un verdadero recurso útil de la enseñanza, deben posibilitar el aprendizaje, facilitando el establecimiento de situaciones didácticas que respeten las condiciones del planteamiento constructivista del aprendizaje. Aprender de forma significativa implica la revisión, modificación, enriquecimiento y diversificación de los esquemas de conocimiento de los alumnos, en un proceso en que concurren éstos con los contenidos de la enseñanza y las actuaciones del profesor, entendidas como una ayuda insustituible a la construcción que efectúa el alumno. En este contexto  los materiales curriculares aparecen como un recurso necesario y facilitador del proceso de revisión y modificación de los esquemas y para el establecimiento de relaciones referidas a conceptos, estrategias y actitudes.

La definición de los objetivos

Para elaborar un material curricular, se requiere diseñar un plan de trabajo que asegure en lo posible la calidad del producto a obtener. El plan ha de comenzar con una etapa de clarificación de las finalidades de elaborar dicho material, lo que se concreta mediante la redacción del objetivo y la subdivisión del mismo en metas u objetivos parciales de manera que, unidos estos últimos, darán como resultado el objetivo mayor. Algunas veces resulta difícil redactar los objetivos, debido a que no siempre se tienen completamente claras las finalidades concretas del material curricular, porque las ideas iniciales suelen ser muy generales y algo confusas. Por ello se recomienda iniciar la tarea elaborando un listado de los resultados que se esperan lograr mediante el uso del material curricular, y las ideas acerca de cómo se piensa que podrían lograrse dichos resultados.
Para redactar el objetivo se requiere responder a una serie de preguntas, con base al listado anterior, cuyas respuestas aportan los elementos que lo conforman:
1.    ¿A quién va dirigido el material curricular?
2.    ¿Qué ha de aprender con el material?
3.    ¿Cómo se logrará el aprendizaje?

Los objetivos deben resultar entendibles para las personas que utilizarán el material curricular, para ello se requiere que al indicar qué se ha de aprender con el material, se utilice un verbo preciso. Por ejemplo:

Reflexionar sobre la dimensión religiosa del ser humano.

Mediante este objetivo, no queda claro qué se pretende lograr, porque la reflexión sobre un tema, es un medio muy valioso para lograr algo, pero la reflexión por si misma ha de tener una finalidad que no se expresa en la frase. Reflexionar ¿para qué? Este mismo objetivo podría mejorarse si se redacta de la siguiente forma:

Proporcionar elementos teóricos sobre la dimensión religiosa del ser humano.

En este caso, aunque ya se puede identificar que el material trata de proporcionar fundamentos acerca del tema concreto “la dimensión religiosa del ser humano”, queda confuso quién ha de proporcionar los elementos. ¿Es el material curricular quien le proporciona los elementos a quien lo utiliza para que aprenda sobre la dimensión religiosa del ser humano? o bien, ¿la persona que aprenda al utilizar el material curricular será capaz al final de proporcionar los elementos para formar a otras personas en dicho tema?

También es importante que al responder a la pregunta “cómo se logrará el aprendizaje” claramente, para que el posible usuario del material se de idea del esfuerzo que requerirá el uso del mismo. Las acciones propuestas han de resultar interesantes y difíciles para que resulte un aprendizaje al realizarlas, pero han de ser alcanzables. Por ejemplo, el objetivo podría quedar así:

Proporcionar elementos teóricos necesarios para propiciar un clima más ecuménico mediante la reflexión sobre la dimensión religiosa del ser humano y la diversidad de manifestaciones religiosas de la humanidad.

Las principales ventajas de los objetivos se deben a que estos:

1.      Orientan el proceso.
2.      Facilitan la evaluación del material.
3.      Permiten prever qué será necesario y cuál será el beneficio.

Actividad No. 1.- Redacción de objetivos

1.    ¿A quién va dirigido el material curricular?
2.    Elaborar un listado de los resultados que se esperas lograr mediante el uso del material curricular.
3.    ¿Qué ha de aprender con el material?
4.    Escribe las ideas acerca de cómo piensas que podrían lograrse dichos resultados con tu material curricular.
5.    ¿Cómo se logrará el aprendizaje?

EVALUACIÓN DE LOS OBJETIVOS[3]


 

Criterios de evaluación

Objetivo General





Objetivos Específicos








Ø  Establece con claridad lo que se pretende lograr con el trabajo.
Ø  Es susceptible de alcanzarse.
Ø  Orienta las demás etapas del trabajo.

Ø  Todos los objetivos deben ser congruentes entre sí.
Ø   Indican con claridad lo que se pretende alcanzar en cada capítulo del trabajo.
Ø  Si se cumplen todos los objetivos específicos, queda cubierto el objetivo general.
Ø  El enunciado se inicia con un verbo que concreta la idea.

La revisión bibliográfica[4]

Todo estudio está documentado por la información encontrada durante la investigación bibliográfica. Por lo tanto, es necesario citar directamente al autor o el antecedente, parafraseándolo a fin de acreditar la fuente de la información. En la lista de referencias se incluyen todos los elementos del autor u otro tipo de fuente utilizado en la investigación y preparación del trabajo. La bibliografía la conforman los trabajos que han servido de apoyo al trabajo realizado y que pueden ser útiles para estudios posteriores o relacionados.

Citas de referencias en el texto                             

La cita identifica los trabajos empleados durante la investigación y permite que el lector conozca la fuente de donde proviene la información. Las citas se colocan a medida que se mencionan en el texto y cada vez que se ratifica un dato se presenta una nota que reseña la fuente de información.

Los tipos más usuales de citas son las textuales y las contextuales; sin embargo, en los ejemplos que se presentan a continuación también se considerarán otras formas de citas, tal como la cita de cita. Una cita es textual cuando se transcribe un texto literalmente de otro autor o de un documento previamente publicado. Si la cita tiene menos de 40 palabras, ésta se coloca entre comillas a continuación del párrafo que se está exponiendo. Si la cita tiene 40 o más palabras, ésta se escribe en una nueva línea sin comillas, como una nueva división. Todo el párrafo se escribe con una sangría de cinco a siete espacios desde el margen izquierdo, con el mismo interlineado aplicado en el resto del informe; no utilizar el espaciado sencillo. Si esta cita larga tiene más de un párrafo, debe comenzar las siguientes divisiones con una sangría en la primera línea y los demás renglones conforme a la sangría utilizada en el primer párrafo de la actual cita.

Una cita es contextual cuando se resume una parte específica de un documento o del contenido del mismo; así como, cuando se parafrasea un escrito o se hace referencia a una idea contenida en otro trabajo. Una cita de cita es cuando se hace referencia a citas mencionadas por otros autores.

A continuación se presentan algunos ejemplos de citas que pueden servir de modelos para insertar dentro del texto de cualquier informe. Si algún caso no corresponde exactamente a los ejemplos que se presentan, se debe generar un modelo similar a partir de los datos que se tienen.

Cita textual    
                                                                           
 Textual corta

Sobre el olvido, Luria (1988) dice que "el problema del olvido está estrechamente vinculado con el del recuerdo y ha despertado la misma atención. ¿Qué es lo que causa la desaparición de las huellas de la memoria o, como es normalmente llamado, el olvido" (p. 281).

Textual larga

Escribe Namakforoosh (2001):
Es crucial a veces tener a los gerentes juntos en una sesión y dejarlos hablar. Esto ayuda a los ejecutivos de la empresa a entender el estado de ánimo, el sentimiento de dirección de los gerentes, así como qué tan informados y qué tan contentos están con su trabajo.
   El moderador, que por lo general es una persona de fuera de la empresa, para lograr el objetivo de entender mejor a los gerentes, empezará la plática con problemas cotidianos, como dificultades con la competencia y/o asuntos similares pero externos a la empresa, para motivarlos a ofrecer opiniones; después dirige la conversación hacia a los objetivos de la sesión. (p. 127)

Cita contextual                                                                        

La Programación Neurolingüistica (PNL) es una herramienta de trabajo para todas las personas que trabajan con o para las personas. Define Sambrano (2001) la PNL como "una serie de técnicas destinadas a analizar, codificar y modificar conductas, por medio del estudio del lenguaje, tanto verbal, como gestual y corporal ( p.9).



Cita de cita                                                                               
            
      Germani, 1971, citado por Briones (1996), escribió:
Un índice socioeconómico es un instrumento de medición que permite asignar medidas a las personas con base en la posesión, precisamente, de indicadores sociales y económicos. Este número, como sucede en otras escalas, permite la jerarquización de las personas y su clasificación en cierto número de categorías. No está por demás expresar que estos procedimientos no son adecuados, ni aun desde el punto de vista cuantitativo, para el estudio de las clases sociales, como es frecuente en los llamados estudios de estratificación social. (p. 159)

Cita interrumpida, cuando se omite alguna frase del texto; se escriben tres puntos con un espacio antes y después para señalar la omisión en el párrafo

Sabino (1986) escribió: "no existe una sola forma correcta de presentar un trabajo. ... Resulta difícil, al respecto, tratar de formular procedimientos o técnicas que resuelvan esta tarea, pues no se trata de una actividad mecánica sino esencialmente creadora". (p. 179)


Actividad No. 2.- Revisión bibliográfica


1.    Hacer una lista de los materiales que consultarás para elaborar tu trabajo.

2.    Organiza el material que vas a consultar, clasificándolas en los temas y subtema.

3.    Elabora las referencias, que irán al final de tu trabajo, a partir de la lista anterior, siguiendo las indicaciones del manual, analizadas antes.

La introducción

La introducción es el primer contacto de la persona con el contenido de la tesina. Por ello es importante que persuada al lector acerca de la trascendencia de los contenidos de la misma.  Por ello ha de contener una argumentación sólida, que se elabora relacionando las explicaciones necesarias, para poder afirmar la importancia, veracidad y utilidad de  la tesina, así como una conclusión basada en dichas relaciones entre razones; seguida de la reseña breve de cada capítulo.

Como se dijo antes, argumentar significa defender una idea o una opinión aportando un conjunto de razones que justifiquen la postura del autor. La capacidad para argumentar correctamente suele ir emparejada con la capacidad de influir sobre las personas y es un reflejo de la organización del pensamiento.
 El texto argumentativo se compone de tres elementos: El objeto, es el tema sobre el cual se argumenta, este ha de presentarse mediante una descripción de la situación o hecho del que se habla, es decir, de una enumeración de las características que permitan al lector, recrear en su mente aquello de lo que se habla, mediante la imaginación. La descripción ha de permitir al lector “situarse” como un personaje dentro de los hechos narrados, involucrándose en los sucesos. Es importante que la interpretación y la opinión del autor queden explícitas, por lo tanto, hay que tomar partido claramente y decir las razones por las cuales uno se inclina hacia la postura elegida. Los argumentos son las razones sobre las cuales se fundamenta la postura del autor ante el objeto. Una vez que se han expresado claramente las ideas principales de la tesina, comienza a construirse el argumento. Es la parte fuerte del texto, por lo que ha de elaborarse con todos los elementos necesarios para persuadir.

Para persuadir, conviene que en el texto argumentativo que incluyan argumentos positivos, es decir, pruebas que respalden la postura del autor ante el objeto de la argumentación, y argumentos negativos, o refutaciones a los argumentos contrarios a la postura del autor. Las pruebas pueden ser de distinta naturaleza; de acuerdo con la cual, fundamentalmente se pueden distinguir cuatro tipos diferentes: Los racionales, basados en ideas admitidas y aceptadas por la sociedad. Los de hechos, que surgen de observaciones realizadas por el autor. Los de ejemplificación, que  presentan ejemplos concretos y los de autoridad, que presentan las opiniones de un autor de prestigio reconocido.

Ejemplo de texto argumentativo

Las normas morales basadas en valores son universales, es decir, estables en el tiempo y el espacio, PORQUE Las normas morales no están fundamentadas en principios arbitrariamente escogidos, sino en la ley que Dios imprimió en el corazón del hombre. Dios está aparte de todo lo que existe, está libre de toda imperfección y limitación, y es su propia norma. No existe ninguna regla moral fuera de Él. La santidad, la bondad y la verdad y, por cierto, toda la moral bíblica, están arraigadas en la naturaleza de Dios. Solo nosotros fuimos creados a la imagen de Dios y poseemos al menos cuatro cualidades que nos distinguen de los animales: personalidad, capacidad para razonar, naturaleza moral y naturaleza espiritual. POR LO TANTO, Si la revelación moral de Dios está arraigada en su naturaleza, está claro que esos principios morales trascenderán al tiempo.
Si bien las órdenes específicas podrán cambiar de una época a otra, los principios se mantienen constantes. Las normas de Dios, así como las leyes de la naturaleza, tienen consecuencias incorporadas. Así como tenemos que tratar con las leyes de la naturaleza, con el tiempo tendremos que tratar con las consecuencias de violar las normas de Dios, a menos que pongamos nuestra fe en Cristo, que asumió las consecuencias de nuestra desobediencia por medio de su muerte en la cruz.

En la revelación bíblica, el amor y la ley no son mutuamente excluyentes, sino están armonizados. El amor cumple la ley. Si amamos a Dios, querremos guardar sus mandamientos. La Biblia habla fuertemente contra el legalismo, ya que la moral bíblica es mucho más que la obediencia externa a un código moral. Nadie puede cumplir con las normas de Dios sin el poder del Espíritu Santo, que lo capacita para hacerlo, porque somos juzgados por nuestras actitudes y motivaciones, y no solo por el desempeño externo. Si bien a corto plazo puede parecer a veces que las normas bíblicas son demasiado restrictivas, podemos estar seguros de que ese tipo de directivas son para nuestro bien, debido al amor de Dios por nosotros. Después de todo, a largo plazo Dios tiene el mejor criterio, ya que por su omnisciencia puede calcular todas las consecuencias.

La moral bíblica no está basada en calcular las consecuencias, ya que solo Dios puede hacer eso perfectamente. Nuestra responsabilidad es obedecer; la de Dios, encargarse de las consecuencias. Según la Biblia, no cumplimos –y no podemos cumplir– con lo que sabemos que está bien. Sin embargo, Dios no se burla de nosotros, porque nos dejó una salida. Hizo planes para nuestras debilidades y fracasos, porque la muerte de Cristo en la cruz por nosotros satisfizo sus requisitos morales. PERO Dios nos creo libres, por lo tanto tenemos la opción de obedecer a Dios, en CAMBIO algunas personas piensan que dado que las experiencias de los grupos humanos cambian con el paso del tiempo, entonces las costumbres cambiarán, naturalmente, como reflejo de estas nuevas experiencias. Cuando la respuesta a la pregunta: “¿Qué hace que una acción sea buena o mala? es: “La cultura”. Es decir, la cultura determina lo que está bien y lo que está mal; todo lo que un grupo cultural apruebe, está bien, y todo lo que el grupo desapruebe, está mal. A esto se le llama relativismo cultural, el cual termina por aceptar todo como válido. En el relativismo cultural, las normas morales son el resultado de la historia y la experiencia común del grupo que, con el tiempo, se convierten en formas de creencia y acción incorporadas a la cultura; por ejemplo, usos, buenas costumbres, costumbres tradicionales. Lo que está bien (normal) en una cultura puede estar mal (anormal) en otra, ya que diferentes formas de moralidad evolucionaron en diferentes lugares como resultado de diferentes experiencias de adaptación cultural. Por lo tanto, no hay principios fijos o absolutos. El relativismo cultural sostiene que nuestras conciencias son el resultado de nuestra formación en la infancia y las presiones de nuestro grupo o tribu. Nuestras conciencias han sido entrenadas para decirnos lo que nuestra cultura quiere que nos digan. Al intentar evaluar el relativismo cultural, algunas cosas deben quedar en claro. Primero, es bastante obvio que hay muchas cosas que todos podemos aprender de otras culturas. Ninguna cultura tiene el monopolio de la sabiduría, la virtud o la racionalidad. Segundo, solo porque tal vez hagamos las cosas de cierta forma no significa que nuestra forma sea la mejor o la forma más moral de hacer aquellas cosas.

Habiendo dicho esto, sin embargo, hay algunos problemas que enfrenta el relativismo cultural. Primero, no alcanza con decir que la moral se originó en el mundo y que está evolucionando constantemente. El relativismo cultural necesita contestar cómo el valor se originó del no valor; es decir, ¿cómo surgió el primer valor? Segundo, el relativismo cultural parece sostener como valor esencial que los valores cambian. Pero, si el valor mismo de que los valores cambian es invariable, entonces esta teoría afirma como un valor invariable que todos los valores cambian y progresan. Por lo tanto, la posición se contradice a sí misma. Tercero, si no hay valores absolutos que existan transculturalmente o externamente al grupo, ¿cómo podrán llevarse bien las diferentes culturas cuando chocan los valores? ¿Cómo deben manejar este tipo de conflictos? Cuarto, ¿dónde obtiene el grupo, la tribu o la cultura su autoridad? ¿Por qué no pueden los individuos asumir esa autoridad? Quinto, la mayoría de nuestros héroes y heroínas han sido personas que fueron valientemente contra la cultura y justificaron sus acciones al apelar a una norma superior. Según el relativismo cultural, este tipo de personas siempre está moralmente equivocado. Finalmente, el relativismo cultural supone la evolución física humana así como su evolución social. En resumen, el relativismo cultural de una forma u otra, se autodestruye finalmente por sus propios principios, arbitrariamente escogidos.
EN CONCLUSIÓN, Entonces, ¿qué hace que una acción sea buena o mala? La respuesta es: la voluntad revelada de Dios en la Biblia. (Cfr. Lutzer, E. Y L.D. Whitworth 2004).

Análisis del texto argumentativo

1. ¿De qué hecho se está hablando?  Las normas morales basadas en valores son universales, es decir, estables en el tiempo y el espacio.
2. ¿Qué razones pueden explicar el hecho mencionado? PORQUE Las normas morales no están fundamentadas en principios arbitrariamente escogidos, sino en la ley que Dios imprimió en el corazón del hombre. Dios está aparte de todo lo que existe, está libre de toda imperfección y limitación, y es su propia norma. No existe ninguna regla moral fuera de Él. La santidad, la bondad y la verdad y, por cierto, toda la moral bíblica, están arraigadas en la naturaleza de Dios. Solo nosotros fuimos creados a la imagen de Dios y poseemos al menos cuatro cualidades que nos distinguen de los animales: personalidad, capacidad para razonar, naturaleza moral y naturaleza espiritual.
3. ¿Qué aporta la realización del hecho mencionado? POR LO TANTO, Si la revelación moral de Dios está arraigada en su naturaleza, está claro que esos principios morales trascenderán al tiempo.
Si bien las órdenes específicas podrán cambiar de una época a otra, los principios se mantienen constantes.
Las normas de Dios, así como las leyes de la naturaleza, tienen consecuencias incorporadas. Así como tenemos que tratar con las leyes de la naturaleza, con el tiempo tendremos que tratar con las consecuencias de violar las normas de Dios, a menos que pongamos nuestra fe en Cristo, que asumió las consecuencias de nuestra desobediencia por medio de su muerte en la cruz.
En la revelación bíblica, el amor y la ley no son mutuamente excluyentes, sino están armonizados. El amor cumple la ley. Si amamos a Dios, querremos guardar sus mandamientos.
La Biblia habla fuertemente contra el legalismo, ya que la moral bíblica es mucho más que la obediencia externa a un código moral. Nadie puede cumplir con las normas de Dios sin el poder del Espíritu Santo, que lo capacita para hacerlo, porque somos juzgados por nuestras actitudes y motivaciones, y no solo por el desempeño externo.
Si bien a corto plazo puede parecer a veces que las normas bíblicas son demasiado restrictivas, podemos estar seguros de que ese tipo de directivas son para nuestro bien, debido al amor de Dios por nosotros. Después de todo, a largo plazo Dios tiene el mejor criterio, ya que por su omnisciencia puede calcular todas las consecuencias.
La moral bíblica no está basada en calcular las consecuencias, ya que solo Dios puede hacer eso perfectamente. Nuestra responsabilidad es obedecer; la de Dios, encargarse de las consecuencias. Según la Biblia, no cumplimos –y no podemos cumplir– con lo que sabemos que está bien. Sin embargo, Dios no se burla de nosotros, porque nos dejó una salida. Hizo planes para nuestras debilidades y fracasos, porque la muerte de Cristo en la cruz por nosotros satisfizo sus requisitos morales.
4. ¿Qué problemas presenta la realización del hecho mencionado? PERO Dios nos creo libres, por lo tanto tenemos la opción de obedecer a Dios, en CAMBIO algunas personas piensan que dado que las experiencias de los grupos humanos cambian con el paso del tiempo, entonces las costumbres cambiarán, naturalmente, como reflejo de estas nuevas experiencias., Cuando la respuesta a la pregunta: “¿Qué hace que una acción sea buena o mala? es: “La cultura”. Es decir, la cultura determina lo que está bien y lo que está mal; todo lo que un grupo cultural apruebe, está bien, y todo lo que el grupo desapruebe, está mal. A esto se le llama relativismo cultural, el cual termina por aceptar todo como válido. En el relativismo cultural, las normas morales son el resultado de la historia y la experiencia común del grupo que, con el tiempo, se convierten en formas de creencia y acción incorporadas a la cultura; por ejemplo, usos, buenas costumbres, costumbres tradicionales. Lo que está bien (normal) en una cultura puede estar mal (anormal) en otra, ya que diferentes formas de moralidad evolucionaron en diferentes lugares como resultado de diferentes experiencias de adaptación cultural. Por lo tanto, no hay principios fijos o absolutos. El relativismo cultural sostiene que nuestras conciencias son el resultado de nuestra formación en la infancia y las presiones de nuestro grupo o tribu. Nuestras conciencias han sido entrenadas para decirnos lo que nuestra cultura quiere que nos digan. Al intentar evaluar el relativismo cultural, algunas cosas deben quedar en claro. Primero, es bastante obvio que hay muchas cosas que todos podemos aprender de otras culturas. Ninguna cultura tiene el monopolio de la sabiduría, la virtud o la racionalidad. Segundo, solo porque tal vez hagamos las cosas de cierta forma no significa que nuestra forma sea la mejor o la forma más moral de hacer aquellas cosas.
Habiendo dicho esto, sin embargo, hay algunos problemas que enfrenta el relativismo cultural. Primero, no alcanza con decir que la moral se originó en el mundo y que está evolucionando constantemente. El relativismo cultural necesita contestar cómo el valor se originó del no valor; es decir, ¿cómo surgió el primer valor?
Segundo, el relativismo cultural parece sostener como valor esencial que los valores cambian. Pero, si el valor mismo de que los valores cambian es invariable, entonces esta teoría afirma como un valor invariable que todos los valores cambian y progresan. Por lo tanto, la posición se contradice a sí misma.
Tercero, si no hay valores absolutos que existan transculturalmente o externamente al grupo, ¿cómo podrán llevarse bien las diferentes culturas cuando chocan los valores? ¿Cómo deben manejar este tipo de conflictos?
Cuarto, ¿dónde obtiene el grupo, la tribu o la cultura su autoridad? ¿Por qué no pueden los individuos asumir esa autoridad?
Quinto, la mayoría de nuestros héroes y heroínas han sido personas que fueron valientemente contra la cultura y justificaron sus acciones al apelar a una norma superior. Según el relativismo cultural, este tipo de personas siempre está moralmente equivocado.
Finalmente, el relativismo cultural supone la evolución física humana así como su evolución social. En resumen, el relativismo cultural de una forma u otra, se autodestruye finalmente por sus propios principios, arbitrariamente escogidos.
5. ¿Qué concluyes? EN CONCLUSIÓN, Entonces, ¿qué hace que una acción sea buena o mala? La respuesta es: la voluntad revelada de Dios en la Biblia.
Analiza este texto y di qué tipo de argumentos contiene. Argumenta tu respuesta.

Llegar al sentimiento y al intelecto

La estructura del texto argumentativo, por su organización, va dirigida a la inteligencia de la persona. Sin embargo, la voluntad puede quedar sin tocar y entonces la persuasión puede ser poco duradera, debido a que el lector acepte la tesis del autor al verse impedido para refutar las pruebas contundentes que presenta, sin embrago, este aprendizaje logrado puede quedarse en la mera erudición. Si se busca que el aprendizaje trascienda, conviene que se dirija también a la emotividad de la persona, que la involucre. Con respecto a esto, Martí Ballester (2001), en su obra “Una nueva lectura del Cántico espiritual”,  escribe:
Cuando leemos un pensamiento profundo en una obra científica lo admiramos, pero no nos conmovemos. Nuestra intuición ha sido puramente intelectual, no afectiva ni imaginativa. Ha sido una flecha veloz, que atraviesa distancias estelares, se mueve por un cielo desvalido y sin color, y sin más dimensión que la del avance volador. Pero ¿qué ocurre cuando un pensamiento semejante penetra en la esfera artística? Un poeta de genio lo ha atenazado durante un instante, se la ha asimilado y la ha expresado. Ahora la flecha sube veloz, pero ilumina y prueba mundos en su avance, atraviesa un cielo que es suprarreal y, a la vez, realísimo; y por nuestro corazón pasan efluvios de un dulce dolor o de un gozo amargo, impelido por la ternura. El pensamiento del filósofo puede abrir una sima a nuestros pies; el del poeta no nos abre los ojos al abismo, sino a la belleza del abismo y nos hace sucumbir a su atracción:  nos sentimos movidos, conmovidos... Y todo ungido de color y música, con hervor y fermento de vida incontenible, con inmenso crecimiento vegetal. ¡Qué vía láctea misteriosa, qué secreta colmena desordenada hacia un orden implacable!
Si la misma frase es un pensamiento, ya profundo o ya trivial, pero sólo pensamiento, que penetra nuestra inteligencia, apenas roza nuestra sensibilidad; pero si ese pensamiento viene acompañado de serenada música, de ritmo armonioso, de imágenes y de poesía, se lleva muy lejos nuestro corazón.
Para lograr esta característica en los textos, conviene reelaborarlos, para eliminar la rigidez del esquema, Cambiando Tal vez el orden de los párrafos, revisando las palabras utilizadas, para cambiarlas por un sinónimo cuando sea necesario, analizar el tamaño de los párrafos... Pero sobre todo, se requiere estar convencido de la tesis que se defiende y tener un verdadero deseo de compartirla.
La reseña del contenido

Al término de la justificación, se presenta una breve reseña de cada capítulo o sección, en la que se incluye la intención (relacionada con el objetivo correspondiente) y una breve descripción del contenido.


Por ejemplo, escribe Minnick (1994) [5]:

El grueso de este volumen está organizado en cuatro partes, cada una de las cuales contiene varios capítulos referidos a temas afines. Esas secciones integran un continuum que avanza desde lo más teórico hasta lo más aplicado. La Primera Parte examina los procesos de las ciencias y de la lectura, dándonos un panorama de las características del aprendizaje de las ciencias y de la comprensión lectora y también un marco conceptual para las ideas aplicadas en las secciones que siguen. (p.17)

REFERENCIAS:
Lutzer, E. Y L.D. Whitworth (2004) Cómo medir la moralidad: Una comparación de los sistemas éticos. En: "Telling the Truth Project" (Proyecto Proclamando la Verdad). Traducción: Alejandro Field. http://espanol.leaderu.com/docs/apologetica/medir_moralidad.html
Obtenido el 23 de noviembre de 2006

Martí, J. (2001) Una nueva lectura del Cántico espiritual, BAC, Madrid, pp 70-71. 
Sanmartí, N. (1997) Enseñar a redactar textos científicos en las clases de ciencias. En: Alambique Didáctica de las Ciencias Experimentales N. 12.


Actividad No. 3.- Introducción

1.    Elaborar la introducción, de acuerdo con las indicaciones del texto analizado.

CRITERIOS DE EVALUACIÓN DE LA INTRODUCCIÓN[6]

Ø  Establece con claridad la conveniencia de realizar la tesina.
Ø  Menciona el impacto social que puede tener.
Ø  Establece con claridad los objetivos propuestos
Ø  Establece claramente cuál es el problema para el cual se necesita solución, incluyendo las características que lo definen y los factores que lo hacen posible.
Ø  Localiza el problema en el espacio y el tiempo, en un contexto social, político, histórico, etc.
Ø  Presenta de qué manera se pretende solucionar el problema.
Ø  Explica brevemente el contenido de cada capítulo.

Las actividades de aprendizaje y de evaluación

Secuencias de actividades[7]

Las actividades son el aspecto central de la dinámica de trabajo del grupo-clase. Aquí se entiende por actividad lo mismo que algunos denominan tarea; por ejemplo, explicación de un tema por parte del profesor o profesora, realización de un coloquio, de unos ejercicios escritos, visionamiento de un video, etc. Estas actividades pueden ser de distintos tipos y pueden responder a diferentes intenciones. Por ejemplo, se pueden prever actividades de motivación, de desarrollo de un tema, de refuerzo, de ampliación, de consolidación, etc. La planificación y la posterior ejecución de unas determinadas actividades estarán en función de lo que se quiera conseguir en cada ocasión.

Al igual que sucede con las otras variables metodológicas, los dos referentes básicos, en el momento de plantearse cuáles serán las actividades más adecuadas, deberían ser las intenciones educativas a que han de responder aquellas actividades y su coherencia con los requisitos necesarios para que se dé un aprendizaje de la máxima calidad posible.

Por un lado, las actividades deben responder a unos determinados objetivos (capacidades a adquirir por parte del alumnado) y deben pretender servir para el aprendizaje de unos contenidos específicos. El tipo de contenido a enseñar condiciona el abanico de actividades posibles, ya que diferentes tipos de contenidos demandan diferentes tipos de actividades para facilitar su aprendizaje. Así, por ejemplo, el aprendizaje de hechos (fechas, nombres…) requerirá de actividades de memorización; el aprendizaje de contenidos procedimientales de actividades de ejercitación, etc.

En pocas ocasiones el profesorado programa actividades aisladas; generalmente planifica series o secuencias de actividades, encadenadas unas con las otras. El análisis de estas secuencias (no de las actividades aisladas) es el que permitirá conocer si se están cumpliendo los requisitos necesarios para que el aprendizaje no sea memorístico-mecánico, sino con sentido y funcional. Por ejemplo, una exposición oral del profesor o profesora o una conferencia no son actividades coherentes ni no coherentes con las condiciones favorecedoras de un aprendizaje comprensivo o con sentido. Si se parte de una motivación previa del alumnado, si el discurso se adapta a las capacidades y a los conocimientos previos de aquel, si en el propio discurso o con anterioridad se promueven dudas que provoquen en el alumnado una predisposición para encontrar respuestas, si después de la exposición se realizan actividades de comprensión, etc. la realización de explicaciones o de conferencias puede ser adecuada. Si, por el contrario, se trata de una actividad aislada (acompañada de toma de apuntes) sólo seguida de un control o examen, no se podrá considerar adecuada. Es la secuencia completa de actividades la que nos debe orientar en este sentido. Cuando se diseña una secuencia de actividades de enseñanza-aprendizaje se debe tener en cuenta que en la serie de actividades previstas aparezcan, en un orden adecuado, todos aquellos tipos de actividades necesarios para favorecer que el aprendizaje del alumnado sea lo más significativo y funcional posible.

Por lo tanto, se deberá prever una o unas actividades que susciten el planteamiento de interrogantes y de cuestionamientos por parte del alumno o alumna, ya que de esta manera se facilitará su implicación activa en el proceso de aprendizaje, implicación que es de todo punto imprescindible ya que es cada alumno y alumna quienes han de construir su propio aprendizaje. Si no se da un conflicto de conocimiento inicial, el alumnado tiende a quedarse tan sólo con aquella parte de los nuevos contenidos que confirma sus ideas previas, utilizando sesgos confirmatorios que le llevan sólo a asimilar la nueva información que reafirma sus ideas previas. Confirmar nuestras ideas y repetir nuestras maneras de hacer es lo que proporciona seguridad psicológica a las personas. Cuando nos tenemos que enfrentar a ideas nuevas (que por lo tanto nos obligan a modificar las que teníamos) o a nuevas maneras de proceder (que no hemos experimentado y que, por lo tanto, no sabemos cómo nos saldrán), nos asaltan dudas e inseguridades que rompen con nuestra  seguridad cognitiva.

Pero, a la vez, ante estas inseguridades las personas necesitamos de respuestas que nos ayuden a conseguir una nueva seguridad de conocimiento. Para que se dé un aprendizaje real (y éste siempre supone un cambio ya que, en caso contrario, nos quedamos con lo que ya sabíamos o con la manera en que actuábamos y por lo tanto no ha habido aprendizaje) hay que prever, por lo tanto, actividades fomentadoras de duda, de preguntas y de cuestionamiento, y aprovechar este punto de partida para ayudar a que el alumnado adquiera nuevos aprendizajes que le proporcionen una nueva seguridad cognitiva.

También deben preverse actividades que faciliten la relación entre los nuevos contenidos y los aprendizajes previos, el nivel de desarrollo y las estrategias o estilos de aprendizaje de cada alumno y alumna. Esta es una cuestión clave ya que sólo se puede entender (y por lo tanto aprender) aquello a lo que podemos atribuir sentido. Hay que prever actividades que nos permitan conocer cuáles son las capacidades, los aprendizajes previos y los estilos de aprender del alumnado.

Asimismo debe pensarse en actividades que favorezcan la implicación mental del alumnado (la actividad manipulativa o física puede ayudar a que se dé esa implicación pero no es suficiente por sí sola) y en actividades que ayuden a la motivación (actividades que ayuden a valorar positivamente las propuestas para el aprendizaje y a crear expectativas positivas respecto a ellas). En relación a estas consideraciones hay que tener en cuenta, por ejemplo, que para que se dé una implicación mental se requiere que el alumnado conozca y asuma el sentido de la actividad que se propone, y que la motivación es un factor interno pero que se puede fomentar o reforzar mediante acciones externas.

En la secuencia no solamente es necesario incluir actividades que faciliten la comprensión sino también actividades de memorización y/o de ejercitación comprensiva, ya que los aprendizajes no se pueden considerar consolidados si no se han integrado en la red memorística personal (en el caso de los contenidos conceptuales, por  ejemplo) y/o si no se han ejercitado suficientemente hasta llegar a crear hábitos y procesos de automatismo (en el caso de los contenidos procedimentales, por ejemplo).

La evaluación del proceso de enseñanza-aprendizaje es indispensable para poder mejorar el propio proceso a medida que se va desarrollando. Por lo tanto, las actividades de evaluación formativa y continuada también deben formar parte de la secuencia. Estas actividades facilitarán la regulación y la autorregulación de los procesos de enseñanza-aprendizaje y, en consecuencia, de la propia secuencia planificada de actividades.

…Para facilitar que se dieran aquellos requisitos favorecedores de un aprendizaje con el máximo de sentido posible, la secuencia debería incluir actividades del siguiente tipo:

·           Para conocer los contenidos previos de los alumnos (conocimientos, actitudes, etc.)
·           Para ayudar a motivar.
·           Para ayudar a crear desequilibrios o conflictos cognitivos que predispongan al alumnado    
       a  hacer  el  esfuerzo  para buscar un nuevo contenido, una  nueva  respuesta,  un  nuevo 
       aprendizaje.
·           De búsqueda de información.
·           De  comprensión  y  de  contraste  con  los  contenidos  que  se  tenían  en el inicio  de  la  
       secuencia.
·           De generalización.
·           De memorización y/o ejercitación.
·           De evaluación

Actividad No. 5.- Capítulos desarrollados

Se redactarán los capítulos que conformen el trabajo, y las actividades.

CRITERIOS DE EVALUACIÓN DE LOS CAPÍTULOS[8]

Ø  Se buscaron trabajos de grado, disertaciones, artículos o libros sobre el tema.
Ø  Se escriben las citas y las referencias
Ø  Se centra en los objetivos y no se divaga en otros temas ajenos al estudio.
Ø  La información está ligada, no se brinca de una idea a otra.
ØSe incluyen citas, integradas a la redacción propia, anotando cuidadosamente la referencia de cada una de las citas incluidas.

Limitaciones éticas en la citación[9]


Para la elaboración de los capítulos en los cuales se exponen los contenidos teóricos, está permitido incluir o reproducir fragmentos, hasta de mil palabras, de obras ajenas dentro de una obra propia, siendo esta utilización libre y gratuita, por lo que no requeriría ni autorización ni pago al titular del derecho de autor. Los fragmentos pueden proceder de una obra escrita, sonora o audiovisual, así como de obras aisladas de carácter plástico, fotográfico o de naturaleza análoga.

En el caso de las actividades de aprendizaje, la utilización de obras ajenas es libre, debido a que se utilizarán para la enseñanza, siempre y cuando se mencione la fuente de donde se tomó y el nombre del autor.


Un mensaje final
Medios de comunicación social

SS Juan Pablo II, 16–X-79, Roma,

“La catequesis hoy” Exhortación,
Ed. Palabra,  pp.35-36.

Desde la enseñanza oral de los Apóstoles a las cartas que circulaban entre las Iglesias y hasta los medios más modernos, la catequesis no ha cesado de buscar los métodos y los medios más apropiados a su misión, con la participación activa de las comunidades, bajo impulso de los Pastores. Este esfuerzo debe continuar.

Me vienen espontáneamente al pensamiento las grandes posibilidades que ofrecen los medios de comunicación social y los medios de comunicación de grupos: televisión, radio, prensa, discos, cintas grabadas, todo lo audio-visual. Los esfuerzos realizados en estos campos son de tal alcance que pueden alimentar las más grandes esperanzas.

La experiencia demuestra, por ejemplo, la resonancia de una enseñanza radiofónica o televisiva, cuando sabe unir una apreciable expresión estética con una rigurosa fidelidad al Magisterio. La Iglesia tiene hoy muchas ocasiones de tratar problemas –incluidas las jornadas de los medios de comunicación social-, sin que sea necesario extenderse aquí sobre ello, no obstante su capital importancia.


Diversidad de métodos

SS Juan Pablo II, 16–X-79, Roma,

“La catequesis hoy” Exhortación,
Ed. Palabra,  pp. 39.

La edad y el desarrollo intelectual de los cristianos, su grado de madurez eclesial y espiritual y muchas otras circunstancias personales, postulan que la catequesis adopte métodos muy diversos para alcanzar su finalidad específica: la educación en la fe. Esta variedad es requerida también, en un plano general, por el medio socio-cultural en que la Iglesia lleva a cabo su obra catequética.

La variedad en los métodos es un signo de vida y una riqueza. Así lo han considerado los Padres de la IV Asamblea general del Sínodo, llamando la atención sobre las condiciones indispensables para que sea útil y no perjudique a la unidad de la enseñanza de la única fe.





[1]Cfr. Universidad Metropolitana de Ciencias de la EducaciónTrabajos de investigación; presentación, estructura, normas y citas bibliográficas”, basadas en la normativa técnica internacional de la INTERNATIONAL ORGANIZATION FOR STANDARDIZATION (ISO).
[2]  Ballesta, P. J., (2-mar-2006)  Función didactica de los materiales curriculares. [Recurso en línea]: Pixel-Bit: Revista de medios y educación, ISSN 1133-8482, Nº. 5-6, 1995‑1996.  Obtenido el 11 de septiembre en: http://dialnet.unirioja.es/servlet/oaiart?codigo=1410359(Revista) ISSN 1133-8482
[3]Cfr. Universidad Metropolitana de Ciencias de la EducaciónTrabajos de investigación; presentación, estructura, normas y citas bibliográficas”, basadas en la normativa técnica internacional de la INTERNATIONAL ORGANIZATION FOR STANDARDIZATION (ISO).
[4] Cfr. Landeau, R. (2005). Manual de investigación. Trabajos de grado. [Material en línea] Caracas, Venezuela: Ediciones Torán C.A.  Obtenido el 4 de Octubre de 2006 en: http://medusa.unimet.edu.ve/procesos/referencias.html

[5] Minnick, S y D. Alverman. (1994) Una didáctica de las ciencias. Procesos y Aplicaciones. Argentina: Aique didáctica.
[6]Cfr. Universidad Metropolitana de Ciencias de la EducaciónTrabajos de investigación; presentación, estructura, normas y citas bibliográficas”, basadas en la normativa técnica internacional de la INTERNATIONAL ORGANIZATION FOR STANDARDIZATION (ISO).
[7] Parcerisa, A. (2001) Materiales curriculares. Graò. España. Pp.19-21.

[8]Cfr. Universidad Metropolitana de Ciencias de la EducaciónTrabajos de investigación; presentación, estructura, normas y citas bibliográficas”, basadas en la normativa técnica internacional de la INTERNATIONAL ORGANIZATION FOR STANDARDIZATION (ISO).
[9] Pérez Fuentes, G.M., 2009, Aproximación al derecho de citas como figura conciliatoria entre el derecho a la educación y el derecho de autor. UNAM, Instituto de Investigaciones Jurídicas.



¡Que Dios los bendiga!